jueves, 5 de mayo de 2011

Slow Food Álava-Araba entrega a 3 restaurantes el distintivo Kilómetro "0"

El 4 de mayo de 2011 Slow food hizo la entrega a 3 restaurantes del distintivo Kilómetro "0", los restaurantes que desde hoy pueden exponer el distintivo, en sus respectivos restaurantes, es debido a que cumplen la filosofía de Slow Food para poder optar a esta distinción, los cuales son previamente investigados exhaustivamente. Las normas que tienen que cumplir, que las pueden leer en este enlace.
El acto se llevo a cabo en la Diputación Foral de Álava y fue el Diputado General D. Xavier Agirre fue el encargado de entregar las placas a los respectivos Chefs que se han hecho merecedores de este distintiva.
Los tres chefs que han conseguido la placa de Kilómetro 0 con el presidente del Convivium Slow Food Araba-Álava.
Las diputadas de Agricultura y Euskera, Cultura y Deportes intercambiando unas palabras con los tres chefs.

Comenzó el acto con unas palabras del Presidente del Convivium de Slow Food Araba-Álava, agradeciendo al Diputado General y a los diputados, no solamente por apadrinar este evento, sino por la sensibilidad que están teniendo durante toda esta legislatura en apoyar este acercamiento entre consumidores y productores locales, y en definitiva tener una agricultura y ganadería muy concienciada y responsable con la protección del medio ambiente y bienestar animal.
Terminadas las breves palabras de introducción al acto por el Sr. Lopez de Ipiña, se comenzó la entrega de placas por el Diputado General Xavier Agirre.
El primero en recibir la placa fue el Chef Luis Ángel Plágaro del restaurante Plágaro, Calle Florida 37, Vitoria-Gasteiz (Alava).
Posteriormente recibió la placa el Chef Juan Gil, del Mesón Erausquyn, Alegria-Dulantzi (Alava)
La última en recibir la placa, que bien podía haber sido la primera, fue la Chef Laura Muñoz, del Restuarante Urgora, en Torre-Treviño.
Una vez terminada la entrega de placas tomo la palabra el Diputado general, que por el interés que despertaron sus palabras las transcribo en su totalidad.
El Diputado General dijo:
Eguerdion. Lehenengo eta behin, ongi etorri eta, nola ez, zorionak sarituei.


En primer lugar, deseo felicitar expresamente a Laura, Luis Ángel y Juan por este reconocimiento que acredita vuestro trabajo con productos buenos, limpios y justos.
Sabemos que la convivencia social fue clave para la evolución de nuestra especie, pero la gran pregunta que cabe hacerse es ¿qué fue, exactamente, lo que nos hizo humanos?
Unos dirán que el tamaño del cerebro (el hombre Neanderthal lo tenía mayor que nuestros antepasados directos). Hay quienes sostienen que fue decisivo el dejar de andar a cuatro patas para ser bípedos o pasar a la asimilación de carne, en lugar de sólo vegetales; pero lo cierto es que
nuestros antepasados fueron carnívoros antes que omnívoros como nosotros. Pues no, ninguno de estos factores ha sido determinante de nuestra condición de humanos. Ni tan siquiera el habla, en contra de lo que se ha dicho tan a menudo, es lo que nos ha hecho humanos; ni la capacidad de fabricar herramientas para sobrevivir. ¡Que se lo pregunten si no a los chimpancés¡
Ha sido el profesor de biología y antropología de la Universidad de Harvard, Richard Wrangham, el que ha puesto el dedo en la llaga- nos dice el divulgador científico, Eduardo Punset, al sostener, aunque a muchos paleontólogos y fisiólogos les pese, que fue la cocina la que nos hizo humanos. (ver nota al final).
Cocinar permite comer cantidades apreciables de alimentos Sin gran esfuerzo digestivo y concentrar recursos dietéticos, sin necesidad de grandes almacenes para conservar el pienso.
Una vez que aprendimos a cocinar, no hubo forma de escapar, porque nos adaptamos a ello biológicamente y, además, descubrimos que la cocina nos t;alaga con sabores y nos hace más felices.
Wrangham sostiene que nuestros dientes se volvieron más pequeños que los de nuestros antepasados hace casi dos millones de años, con el Homo Erectus, con lo que ésta fue la primera especie que cocinó.
El hecho de tener que cocinar los alimentos, tener que esperar a que se cuezan, provocó un pacto social entre los humanos. Cada uno comía lo que había conseguido durante el día y había cocinado después y no le robaba la comida a su vecino. Es todo un dato extraordinario sobre la naturaleza de la comida y su relación con la sociedad.
Hoy, superada ya la primera década del siglo XXI, de la mano de Slow Food Araba, enriquecemos la evolución de nuestra especie, profundizando en una cultura alimentaria que combina placer y
conocimiento.
Contra la comida rápida, Slow food impone una nueva práctica, sencilla y saludable: dejarse deleitar por el placer de degustar un buen plato natural y ecológico. Defiende, asimismo, una agricultura sostenible, respetuosa con el medio ambiente, la identidad cultural de los pueblos y el bienestar animal. Reivindica la soberanía alimentaria, es decir, el derecho de cada comunidad a decidir qué quiere cultivar, producir y comer.
Frente a la estandarización del gusto, Slow - Food Araba promueve la difusión de una nueva filosofía del gusto, que fusiona el hedonismo de un buen plato con el consumo responsable, en una comunidad que quiere crecer de forma sostenible social, económica y medioambientalmente.
Vuestra carta de honor es la eco-gastronomía. Sois el eslabón entre Ética y Placer, que exalta la diferencia de sabores, la producción alimentaria artesanal, la pequeña agricultura, así como las técnicas de pesca y ganadería sostenibles o biológicas.
La atención que prestáis al pequeño productor, facilitando la venta directa, y la defensa que hacéis del consumidor y del derecho a la información, constituyen una aportación de doble valor añadido, porque refuerza la importancia del sector primario y enriquece nuestra cultura alimentaria.
Si, después de descubierto el fuego, el cocinar los alimentos está en el origen de nuestra humanidad, cultivemos el conocimiento para que nuestra cultura alimentaria nos haga hoy, a todas y todos, más humanos, manteniendo la biodiversidad y los criterios de sostenibilidad, y erradicando el hambre, la pobreza y la mala alimentación.
Sé que Slow Food Araba trabaja en este sentido y por eso felicito a sus miembros, haciendo hoy una mención expresa a los acreditados y acreditada con el "Kilómetro O" porque es la confirmación de que estamos en el buen camino. Así que ...
Zorionak eta eskerrik asko.
Miembros de Slow Food asistentes al acto.
Foto de Familia en la que podemos ver de Izquierda a derecha. Albero Lopez de Ipiña, Señora
Malentxo Arruabarrena diputa de Diputada de Euskera, Cultura y Deportes,
Señora Diputada de Agricultura Estefanía Beltrán de Heredia , Laura Muñoz, Luis Angel Plágaro, Señor Diputado General Xavier Agirre, Juan Gil, Señora Arantza Zenarrutzabeitia, Diputada de Innovación y Promoción Económica y Señor Luis Zarrabeitia diputado de Obras Publicas y Transportes
Terminado el acto protocolario se tomo un aperitivo en un salón aledaño al del Lendakari Aguirre. El coste del ágape fue costeado por Slow Fodd Araba-Álava, esto lo digo para que nadie critique a la Diputación y piense que hay favoritismos, la Diputación con muy buen criterio ha anulado todos los gastos de este tipo en sus eventos.
En definitiva el evento ha sido un acto muy entrañable en los que Sloww Food está volcado y como se ve las autoridades provinciales no se quedan atras.

Gracias a todos.
Nota:
Faustino Cordón publicó en 1980 la primera edición de su libro "Cocinar hizo al hombre", su lectura es muy interesante y trata de la evolución del homínido en humano desde que este domesticó el fuego y la cocina.