miércoles, 6 de junio de 2007

Viaje gastronómico a Cataluña en Mayo 2007 -4ª Entrega

Visita no programada al bar de tapas "INOPIA"
En el mes de Marzo de este año, el experto en el arte de la dulcería Albert Adria,(hermano del mago de los fogones Ferran), conjuntamente con el equipo del "Taller del Bulli" abrió en la calle Tamarit, cercana al Paralelo y Plaza España, un bar de tapas que le dio el nombre de Inopia, creo que tiene como socio a un amigo de la infancia.
Quedé con Heura y Ferran en este establecimiento a la hora vespertina de apertura, las 7 de la tarde y allí puntualmente nos encontramos.
El bar es un bar de tapas al uso, con precios arreglados, pero con una materia prima y una ejecución de las tapas fuera de lo normal comparando con bares de tapas, claro que entre estos siempre hay excepciones.
Al tratarse el negocio, que si no es de los hermanos Adria conjuntamente, si figura el pequeño de ellos, Albert, tiene mucho gancho y clientela asegurada.
Las paredes del local se parecen a los coches de carreras, con pegatinas de patrocinadores, también allí había un dibujo de nuestro amigo Ferran, así mismo las camisas de los camareros portaban publicidad, se ve que la firma Adria sabe vender bien el producto.
La capacidad del local es para 40 personas y si hubiese estado el aforo cubierto tal vez no se hubiese estado muy cómodo, no obstante estuvimos alrededor de una mesita que arrancaba de la pared, bastantes cómodos.
El publico es el normal que te puedes encontrar en un bar de tapas con su ruido incluido.
Francamente esta familia, los Adria, lo sencillo hacen que sea algo fuera de serie.
Tomamos unas puntas de espárragos con una ligera salsa de mostaza, espárragos de muy buena, buenísima, calidad, su precio no lo se individualmente, ya que como en las "tascas de tapas" el camarero sumó la nota del papel y me dio el total. El total os lo diré al final.
Personalmente y para mi gusto hubiese apreciado mejor este plato si los espárragos hubiesen estado algo templados, ya que de esta manera se aprecian mejor todos los matices gustativos de este vegetal.
Degustamos también estos canapés de bacalao y sardinas marinadas. El pan del canapé era etéreo, de aire lo llamaban, muy crujiente y se deshacía en la boca, bacalao de buena calidad, casi juraría que es del comercializado por la Casa Giraldo. El marinado de las sardinas justo y en su punto.
Aquí se pueden apreciar los trozos de lomo de atún, apenas pasados por la plancha, con el núcleo sangrante. Parece ser un remedo a los actuales sushimis que cocinan afamados cocineros nipones, separándose un poco de los finos cortes de pescado. Para mi gusto, claro que en nuestro país tampoco es mucha gente la aficionada al pescado crudo, solo hubiese sido necesario un ligero marcado y alguna salsita para acompañar, claro que un buen producto tampoco necesita de muchos acompañamientos.
Por ultimo esta tapa que podíamos llamar dulce, se componía de una berenjena enharinada y frita y luego rociada con jarabe de caña, estaba buena, voy a intentar realizarla en casa y ya pondré los resultados en mi sección de "la cocina paso a paso". Estaban francamente buenas.
Lo anterior con bebidas, creo que fueron 7, 48 euros, realmente a precio de tasca pero con un producto y con una ejecución de primera, vamos con el sello de garantía de los Adria.
¿ Nos nos encontraremos en un futuro próximo con lista de espera para visitar este establecimiento? Que no sea así y siga siendo un establecimiento que sirva de divertimento a todos.
Esta visita no la tenía programada en mi "planning" inicial pero fue muy satisfactoria y me alegro de haberla podido hacer, aparte de la visita del Inopia, la charleta que mantuvimos con Heura y Ferran que como siempre encantadores.