viernes, 15 de abril de 2011

Abetxuko, Colegio de la Inmaculada. Talleres de Cocina para Adolescentes

Ayer día 14 tuve, mejor dicho tuvimos una velada muy bonita e interesante en el barrio de Abetxuko durante los talleres coquinarios que tenía programado el colegio La Inmaculada con la colaboración de Slow Food Convivium Araba-Alava.
A las 8 y 20 de la mañana llegamos los miembros de Slow Food que nos habíamos apuntado para colaborar en el evento que termino a las 14-00.
El tenderete lo montamos al aire libre ya que la mañana iba a ser soleada.
Los cursos que participaron en el evento fueron los de 1º, 2º, 3º y 4º de la ESO, un buen abanico de edades, desde los 11 a los 16.
Antes de seguir quiero resaltar el comportamiento de los 80 alumnos, fue ejemplar, estuvieron todos atentos a lo que se les explicaba, hacían las preguntas pertinentes, no hubo ruidos, ni gritos, se mostraron respetuosos y educados en todo momento. Enhorabuena para ellos, que la hago extensiva a sus padres y profesores.
Después de este inciso, continuemos con la velada.
Este colegio, junto con otros de la ciudad, que por desgracia todavía nos son muchos, posee un huerto escolar de cultivo ecológico conforme a las técnicas de Gaspar Caballero.
El colegio cuenta con una extensa zona verde y en este collage podemos ver parte del huerto al aire libre y trabajos que realizaron los alumnos de mantenimiento y plantado de diferentes verduras, lechugas y acelgas tocaban para hoy. El huerto cuenta con frutales y unos recién plantados olivos.
Se notan algunas carencias en los alumnos sobre la estacionalidad de los productos agrícolas, aunque es normal, tomates ven en los mercados durante todo el año, aunque se les explicó que los de temporada, así como el resto de hortalizas de los huertos cercanos, ganan por goleada a los que no lo son. Demostraron interés en aprender estos temas y finalmente la satisfacción que demostraron al ingerir el maravillosa ensalada que ellos mismos elaboraron.
Creo que de ahora en adelante y mejorando sus conocimientos, la agricultura, la gastronomía, la alimentación y la cocina ya no será lo mismo para ell@s.
Como la climatología de Vitoria es fría, el huerto se tiene que apoyar de un invernadero, así mismo bien cuidado.
Del huerto escolar se sacaron las verduras que se iban utilizar durante el taller coquinario, por supuesto no todas ya que algunas y debido al clima su producción es más tardía.
En este collage vemos a diferentes alumnos haciendo la recolección de su huerto.
Lo recolectado, junto con otros ingredientes, todos de producción ecológica, fue preparado por los alumnos, a los que se les iba explicando lo que tenían que ir haciendo.
Lavar la lechuga y trocearla, rallado de zanahoria, desgranado de los guisantes, picado de cebolleta, cocción de huevos y su picado, cocido de la pasta, troceado de aceitunas, etc.
Varias cosas llamaron la atención del alumnado y entre ellas la que más resaltó fue la de realizar una salsa a base de leche, aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana y sal, una salsa que puede suplir muy bien a la mahonesa y no tiene los peligros del huevo y muy práctica para los alérgicos a los huevos.
Los alumnos alrededor del tenderete colaborando activamente en el evento.
Los alumnos fueron poniendo, conforme cada grupo iba preparando, los ingredientes en la cazuela para ir formando la ensalada de vegetales y pasta.
Ellos revolvieron y añadieron el aliño a base de aceite de oliva virgen extra y sal, hasta que dejaron la ensalada de esta guisa.

Como podía haber entre tantos a quien gustase o no la cebolleta, las aceitunas, la salsa o el huevo machacado, estos ingredientes estaban a parte y se iban añadiendo a las raciones individuales, según preferencia.
No obstante a todos se les instó a que probarán todo, que nada pasaba si no les gustaba, por ejemplo la cebolleta, que tal vez en esta prueba no les gustara, pero esto se podía corregir a base de sucesivas pruebas. Como se les dijo el gusto hay que educarlo, lo mismo que se educan y aprenden matemáticas, lengua etc. etc. Todo es cuestión de habito, paciencia e interés por la materia que se trate y la alimentación es un acto muy importante en nuestras vidas y como proponemos desde Slow Food esta debe de ser Limpia, es decir utilizar productos que durante su producción se ha tenido especial cuidado con el medio ambiente y no se utilizan abonos químicos, que organolépticamente hablando sea agradable al paladar y que no nos pueda causar problemas orgánicos y una cosa muy importante que el productor reciba la compensación justa por el trabajo realizado y a poder ser la utilización del producto local, que es la manera de proteger a nuestros agricultores y que el campo no quede desierto.
Las siguientes fotografías corresponden a:
Cuenco de cebolleta picada.
El de aceitunas
Huevo machacado, pocos habían visto hacer este picado con el tenedor y si muchos a cuchillo, aprendieron que para este picado es más útil el tenedor que el cuchillo.
La “mahonesa” láctica
Y aquí el reparto de una ración a los 80 alumnos y a sus profesores.
El evento salió a pedir de boca en primer lugar por la colaboración de los alumnos y profesores y en segundo lugar por este grupo de socios de Slow Foof Comvivium Araba-Álava.
Sentados de izquierda a derecha, Apicius, Elena, Luis Angel, Mariso y Elixabette.
De pie:
Nicolas, Maribel, Maite e Iñaki
Dentro de poco tendremos otro evento similar en otro colegio vitoriano.

2 comentarios:

Viena dijo...

Qué interesante educación Apicius, siempre he pensado que la alimentación debería ocupar un lugar dentro de los programas pedagógicos oficiales, después de todo es importantísimo para la salud y tal y como viene la cosa, con los problemas de obesidad y mala alimentación en general entre los jóvenes, creo que no estaría nada mal empezar educando en la escuela.
Es alarmante que nuestros niños tengan uno de los índices más altos de obesidad y que eso, no es solo una cuestión estética, por ejemplo, hay lesiones óseas relacionadas con este sobrepeso, que antes no padecían los niños: torceduras, roturas, sobre todo en extremidades inferiores, rodillas, etc.
De mayores, habrá que luchar contra las enfermedades cardiovasculares y qué decir tiene que esta educación siendo íntegra, también concienciaría del hambre en la otra parte del mundo.
Espero que más colegios tengan iniciativas de este tipo. En el cole de mi hija también hay huerto, pero desgraciadamente he visto decaer esta actividad en los últimos dos años. Una pena.
Felicidades a todos esos chavales y profesores y por supuesto a ustedes, los que se enrollaron tan bien para que este día saliera perfecto.
Un abrazo.

Apicius dijo...

Gracias por sus comentarios Viena.
La introducción de huertos escolares es muy lenta y todo es debido a que no hay personal docente que se involucre. En parte lo entiendo, son profesionales que trabajan por un salario, dejando a parte la tan manida frase de la vocación.
Conozco casos concretos, que no se instaura el huerto escolar, contando el colegio con las instalaciones adecuadas, debido a que el profesorado dice a la dirección, que si se ocupan del huerto escolar, les tienen que reducir las horas correspondientes en otras áreas del programa educativo, en una palabra que sus horas laborables son XXX y que la dirección las distribuya. Mientras la alimentación y los huertos escolares no estén incluidas en los planes de estudios, la cosa irá muy lenta y supeditandose a docentes involucrados en estas materias de una forma desinteresada.
La vida es así, ahora sí, a muchos se les llena la boca con la ecología, la sana alimentación, etc. etc. Pero que hacen, la mayoría de las veces, NADA.
Saludos