martes, 30 de enero de 2007

Asamblea General Slow Food Convivium Araba-Alava

Ayer día 21 de enero participé como nuevo socio en la asamblea general ordinaria del convivium de slow food de Araba-Álava.
La asamblea fue muy agradable y los temas a tratar muy bien expuestos y con mucha claridad, poniendo a disposición de los asistentes la documentación necesaria por si a alguien le interesaba fiscalizar algún apartado de los eventos y gastos del año pasado.
La sociedad a pesar de su nombre “Slow” parece estar bastante activa, bastante no, muy activa. En el año pasado tuvieron 42 actividades de pelaje muy variado entre las que podría destacar, sobre el papel, ya que yo no participe en ninguna (no era socio), catas de espárragos, queso, café, txakoli, las catas dirigidas por personal entendido en la materia.
La asociación preparó un banquete Medieval-Renacentista, que debió de ser muy interesante por los platos que prepararon y la documentación que tuvieron que estudiar y preparar para que las recetas llegaran a feliz termino, muy extensa, sea dicho de paso no fue una nimiedad. Estaba compuesta de: Espárragos al azafrán, Pollo al agraz, Escabeche de taberna, Pinchos de anguila de San Vicente, Salsa camelina, Buñuelos de tuétano, Manjar Blanco, Arroz con leche de almendras, Polvo y vino de hipocrás y leche de almendras. También sirvieron hummus y la verdad me extraña un poco la presencia de este plato en un menú medieval, tengo que repasar un poco la historia de este plato y tal vez esté yo confundido.
Organizaron eventos como el de la carne de equino de la montaña alavesa en Okina. 10 jornadas culturales en defensa del patrimonio alavés.
Tuvieron dos viajes turísticos gastronómicos a Laredo (Santander) y a la Comarca de Somontano (Huesca). Y más y más hasta completar los 42 eventos.
La presidencia anuncio las actividades ya casi cerradas para el presente año (12), que irán aumentando conforme se vayan cerrando acuerdos con entidades y productores.
Como se puede ver el Convivium de Slow food Araba-Álava esta trabajando al cien por cien, lo que indica que los miembros están participando con mucha intensidad y que el grupo se encuentra bien dirigido por el actual comité responsable.
Después de la asamblea se visito la localidad de Amurrio y se tomaron unos txakolis, hasta que llego la hora de la comida.
Los artífices y responsables de que todos nos divirtiéramos en la mesa fueron los Chefs Ángel Suárez, Ángel Carrascosa y Jordi Fernández, todos miembros de una sociedad gastronómica y verdaderos divos en el mundo de los fogones. Ninguno es cocinero profesional.
Presentaron el siguiente menú:
Unos entrantes compuestos:
Rollito de roastbeef con espárrago triguero y huevo hilado sobre tosta de pan. A este aperitivo le dieron un pequeño aire japonés ya que tenía un ligero toque de Wasabi, aunque no tan intenso como lo usan los japoneses.
Chicharro al limón, tomate confitado sobre tosta. El escabechado suave, sin estridencias en boca. Cucharita de carabinero con puré de habas con jamón, fue un delicioso bocado. Muy bien conjuntados todos los ingredientes
Crema de guisantes con espuma de idiazabal y crujiente de jamón. La crema de guisantes muy fina, tal vez para mi gusto a la espuma de idiazabal le faltaba un poco de contundencia en su sabor
Lubina al horno sobre crema de puerros y americana de carabineros. El pescado estaba en su punto, se ve, que justo cuando había traspasado la frontera de estar crudo, pararon la cocción y resulto un pescado perfectamente cocinado, tanto el puré de puerros como la crema americana bien elaboradas. Todo el plato bien conjuntado, resumiendo un 9,8, nunca valoro con 10.
Tocino de cielo con salsa de fresas y espuma de cuajada a canela, de este no puedo mostrar la fotografía, se veía tan bueno que no perdí tiempo para empezar a deleitarme con su ingesta.
La combinación de sabores muy ajustados, lo único que encontré que el tocino de cielo estaba un poco compacto, es lo que aprecié, no se como lo hicieron, ni que productos utilizaron, pero desde luego no eran solamente yemas y almíbar para luego cocerlos en una atmósfera vaporizada.
Se degusto también un queso de vaca, producido en Álava. Se trataba de un queso muy fluido, con infiltraciones de algun Penecillinum que dan al queso esas rayas azuladas y con un gusto parecido al Roquefort, pero más suave.
La bebida principalmente fue txakoli alavés, aunque hubo también vino tinto de la rioja alavesa.
Se remato la velada en la mesa con café y unas copas.
Los Maestros que actuaron en la cocina tuvieron mucho merito de sacar los platos como lo hicieron, hay que tener en cuenta que no son profesionales, pero sin con suficientes tablas en los fogones, la frecuencia de los platos fue adecuada y teniendo también en consideración que se sirvieron a unas 50 personas, pues eso que fue todo perfecto.
El personal fue trasladado de Vitoria a Amurio y vuelta en autobús.
Espero asistir a todos los eventos que se realicen y que compromisos anteriores no me lo impidan como la segunda quincena de Mayo que ya la tengo ocupada con un evento gastronómico cultural en Sevilla y otro en Cataluña y Andorra