jueves, 17 de mayo de 2007

Comida en el Cube de Vitoria - Sito en el Museo Artium

Comida degustada en el Cube de Vitoria, sito en el conjunto arquitectónico del Museo Artium, el 15 de Mayo del 2007.
Voy a empezar reseñando las cosas negativas que encontré en lo que creía, o al menos esa es la impresión que se dieron los jaleadores políticos de turno cuando se inauguró el Museo, que iba ha ser un restaurante emblemático de la ciudad.
Las mesas demasiado pequeñas para acomodar a 4 comensales, 90 cmt. de lado, las sillas sin embargo eran cómodas y con sus correspondientes reposa brazos.
El servicio no estaba vestido, en mi opinión, correctamente. Una de las camareras si llevaba el atuendo adecuado, pero otra vestía vaqueros y la parte superior de su atuendo era sin mangas y por lo tanto enseñando las axilas, seré un poco trasnochado, pero no me parece correcto y no me gusta.
El trato cortes y correcto.
Como veréis en la ultima foto, ¿Que hacia un ordenador en el suelo?. El espacio no era muy amplio, como para poner ese ordenador entre nuestra mesa y la pared.
La loza que acogía a uno de los postres la presentaron con desperfectos, 3 de 4, varéis su fotografía.
El local según me dijo una de las señoritas que atendía la sala no tenia los 100 metros cuadrados, tal vez no los tenga, pero si conjuntamos un pequeño reservado, solo separado del comedor principal por un mueble que no llegaba al techo y sin puerta, quizás se llegue a los 100 metros, teniendo en cuenta que la entrada al comedor se hace por la cafetería por dos entradas que no disponen de puerta. Bueno no se si la normativa lo permite o no, desde luego no vi ningún cartel que indicase "Permitido Fumar".

A que viene todo este rollo, pues que los que más tienen que dar ejemplo en la ciudad estaban comiendo y fumando sin parar entre plato y plato. Por supuesto sin infringir la ley pero creo que hay que dar imagen también.
Vista de la mesa.

Optamos por el menú degustación de 36 Euros iva no incluido, tenían otro menú de 42 euros pero en opinión de los comensales no nos resultó atractivo ya que entre sus platos figuraban Carpaccio de presa ibérica, Ensalada de carrilleras y Piruletas de secreto ibérico.
Comenzó el menú con un aperitivo de salmón con unos brotes vegetales.
Le siguió Foie micuit caramelizado y PX, bonita presentación. Aparentemente cuando vez la pieza en el plato, piensas, demasiada grasa, ya que parece que el micuit está cubierto con la grasa propia, pero no, cuando miras con detalle se ve
que con manzana fileteada han tratado y conseguido dar le la apariencia de la grasa, me gusto, me gustaría saber como han conseguido darle el color y textura. Las lamas, muy finas de manzana se apreciaban. Presentación muy conseguida, aunque ya el foie creo que debería empezar a descartarse de los menús degustación.
Le siguió una ensalada templada de pulpo y perretxicos, es la primera vez que he degustado esta combinación, resulto agradable, aunque el sabor del perretxico anulaba casi el sabor del pulpo.
Otra vista del plato en el que se puede ver el pulpo que previamente estaba tapado por el mezclum de hojas.
Vino la degustación de Merluza con una salsa de calabaza y una olivada, así figuraba en el menú, en otros sitios le llaman caviar de oliva, esta preparación de la olivada es bastante popular en los restaurantes. El plato, me refiero al continente, de muy bonito diseño. La merluza en su justo punto, todavía se podía apreciar con un poco de detenimiento partes levemente rosáceas, lo que significa para mí, que su cocción ha sido perfecta, tal vez cocida a baja temperatura? o confitada así mismo a poca temperatura 50º/60º C. puede ser. Me reitero muy conseguida esta merluza, tal vez pecaba un poquito de sosa, pero eso tiene fácil arreglo y es una cosa muy subjetiva.
Llego el taco de buey con un puré de boniato, la pieza de carne estaba excelente, con un color rojo en su interior, la cochura fue a petición. Quizás la presencia exterior un poco demasiado turrada, pero se veía que el calor había avanzado en la carne unos milímetros y el resto de la pieza estaba atemperada. La guarnición de boniato resultaba, para mi gusto un poco "sosota", pero agradable al paladar.
Los postres comenzaron con un arroz con leche cubierto con espuma de coco, muy agradable.
Le siguió un postre denominado Copa Cube, en primer lugar veis el plato con su rotura, inaceptable en cualquier restaurante.
La copa, es decir el contenido, excelente, había una combinación muy equilibrada de distintos sabores, entre la frambuesa, creo que de esta fruta se trataba la mermelada fluida que tenia, café, una crema que tenia un ligero sabor a toffe, etc.
Esquina de la mesa donde estaba sentado y el ordenador que os he citado al principio.
La relación precio/calidad, considerando solamente las viandas fue bueno, si unimos otros factores no tan bueno.
El ritmo de los platos un poco lento, es decir tiempo excesivo de espera entre plato y plato.
El vino, un rioja de año, a un precio muy asequible 7,50 Eur. algo más caro que el agua que tomamos.
El precio total para cuatro, sin café y con un chupuito para una persona, iva incluido 180 Eur.