jueves, 11 de diciembre de 2008

Slow Food Convivium Araba-Alava visita tierras astures, 2ª Jornada

Slow Food Convivium Araba-Álava visita tierras astures, 2ª Jornada (7-12-08)

Continuando el grupo de Slow Food por nuestro periplo de contacto con tierras astures y sus habitantes, comenzó nuestro segundo día con un tiempo nublado pero la lluvia nos respetó durante todo el día.
El programa de este día estaba bastante apretado, pero no tanto como el primer día.
A las 9-30, hora programada de salida de Gijón todos estábamos en el autobús con una puntualidad germana.
Así que empezó nuestro itinerario para dirigirnos a la localidad de El Entrego, en San Martín del Rey Aurelio, uno de los concejos asturianos de mayor tradición minera.

Cuando llegamos el museo estaba recién abierto y como se puede apreciar mucho personal esperando para entrar.
En la explanada de entrada se pueden apreciar unas maquinas de vapor
y una plataforma con la maquinaria de elevación de ascensores de la mina, esta maquinaria era accionada por vapor
Terminados los trámites administrativos, es decir sacar la correspondiente entrada, pasamos al interior donde se podía ver maquinaria y medios utilizados en la minería desde el pasado hasta el presente.
Desde maquinas de tracción humana, como este tambor en el que dentro un hombre iba intentado subir por unos travesaños y de esta manera activaban su movimiento circular que era trasladado a la maquina correspondiente
Antes de la implantación total de las maquinas, al principio movidas por vapor y posteriormente con otras fuentes de energía, existieron en las minas las “Maquinas de Sangre”, por lo tanto la primera energía que se utilizó fue la humana, pero un hombre no puede levantar más de 50 ó 60 kilos, así que muchas veces tenían que aunar sus fuerzas varios mineros para incrementar la potencia a utilizar.
También se utilizó la fuerza de sus animales domésticos, sobre todo mulas, por su fuerza e inteligencia.
Una de las maquinas de tracción a vapor que se pueden ver en la planta de entrada al museo.
Un taller, no tan antiguo o es que uno ya es "antiguo", ya que en mi niñez los he conocido . La tracción de las maquinas se hacia por mediación de un eje central provisto de ruedas de distintos tamaños y por mediación de correas de cuero se trasmitía el movimiento de rotación a las maquinas.
En el museo hay una pequeña representación de la casa de aseo donde estos se cambiaban de ropa para bajar al tajo. La ropa de trabajo la llevaban a casa para su limpieza una vez a la semana y como de la mina salían empapados de agua, colgaban toda la ropa para al día siguiente encontrársela seca
Una exposición de lámparas utilizadas por los mineros, desde las primitivas aceite, de seguridad y las utilizadas actualmente
En esta fotografía podemos ver el pájaro que bajaban a la mina para la detección de gases insanos, actualmente se controla con detectores electrónicos
La enfermería que exhiben está inspirada en las enfermerías de las Minas de Lieres, Figaredo, La Camocha, etc. Se diferencian los espacios de consultorio y unidad quirúrgica. La exhibición de utillaje medico, modelos anatómicos, patológicos y en general el arsenal terapéutico constituye un museo de historia de la medicina.
Bicicleta para recuperación muscular
Antiguo aparato de Rayos X
Instrumental para ser utilizado en autopsias.
El sillón del dentista, donde a tantos nos traumatizaron en nuestra niñez y pubertad. Hoy en día los niños, al menos de mi entorno van al dentista con normalidad, claro es que ahora no apoya el dentista la rodilla en el pecho para hacer una extracción, (por supuesto que exagero), pero que sufrimiento era el torno, etc. etc.
Por supuesto en el museo hay infinidad de artilugios, pero el tiempo que íbamos a estar era poco y había que dar una pasada superficial a todo, yo me hubiese tirado todo el día, mirando pieza por pieza detenidamente y leyendo todos los carteles en que explican desde la importancia del carbón en la zona a los distintos adelantos tecnológicos que se iban sucediendo.
Luego vino el plato fuerte de la visita, bajada a una mina, "600 metros".
La vista a las diferentes galerías se efectúa con un guía que va explicando el trabajo de los mineros y la forma y posturas que tenían durante su trabajo, todo ello bien mojados por la cantidad de pingones (goteras) que hay en las minas.
Durante la visita a la mina se puede apreciar las diferentes entibaciones, desde las antiguas de madera hasta las modernas de hierro.
La visita al interior de la mina me impresionó mucho, no por la falta de luz y por el hecho de visitar una mina, sino por el trabajo, DURO, casi inhumano, que tienen que efectuar estos HOMBRES, sabia que el trabajo en la mina era duro, pero no podía imaginar que se podía llegar a tanto.
En lugares, cuando seguían una veta, tenían que trabajar o tumbados o en cuclillas y el picador conforme iba avanzando hacia un entibado provisional para poder seguir picando, luego este entibado era afianzado por los especialistas.
Todo este trabajo en jornadas largas.
La guía explicó que cuando la tracción de las vagonetas era por mulas, que ningún minero dejara su chaquea colgada y c on el bocadillo en el bolsillo al alcance de la mula, este era despachado rápidamente por la mula, dijo que no se le pasaba ninguno a la mula.
Una cosa que es la primera vez que la he oído, penados con la pena de muerte, se les ofrecía ir a las minas como conejillos para detectar gases mortales, si el penado sobrevivía después de unas cuantas entradas, no especificaron el numero, era indultado.
Creo que es una visita que todo aquel que vaya a Asturias debería de realizar, es instructiva y a la vez, al menos a mí, hace pensar sobre el trabajo en las minas. No me extraña que tengan jubilaciones adelantadas, lo malo, al menos hasta hace unos pocos años, todos llegaban con su salud maltrecha.
Ya finalizada la vista al museo de la minería, nos dirigimos a visitar un pequeño museo dedicado a la Apicultura de Caso.
Se comienza la vista con la proyección de un video sobre la vida de las abejas.En el primer piso esta sito el pequeño museo en el que se puede ver una colmena natural, en que las abejas entran y salen por una amplia balconada, la colmena está separada de los visitantes por mamparas de cristal
El museo consta de muchas láminas explicativas y algunas colmenas de tronco,
Maquinas centrifugadoras para separar la miel de la cera.
Una maquina para hacer paneles artificiales, equipo de protección y la famosa candileja de humo para, aquí hubiese dicho para dispersar a las abejas, pero no es exactamente así, las abejas, tan hacendosas y trabajadoras, cuado detectan humo, lo primero que hacen es atiborrarse de miel, para que no se pierda y entonces abandonan la colmena con el estomago tan lleno que no pueden curvar el abdomen para poder clavar el aguijón a un supuesto enemigo. Así que las abejas no pican por el humo, sino que no pican porque físicamente no pueden hacerlo.
Terminada la visita al Museo de la miel nos dirigimos a visitar el museo de la madera, tan abundante en Asturias.
El museo se ubica en el palacio de Veneros, un edificio del siglo XVI, encuadrado en el barroco rural asturiano, anterior a la inauguración del museo a finales del 2001 era la escuela rural.
Se comienza la visita con un video que muestra como se hacen unas madreñas, el artesano tarda unas 2 horas y media en terminar un par desde el primer hachazo para dar forma al trozo de tronco hasta que quedan terminadas.
El museo está dedicado mayormente a la madreña.En el expositor se puede ver un muestrario variado de madreñas
Así mismo están expuestas todas las herramientas que se necesitan para dar forma a una s madreñas
Las madreñas del centro, como podéis observar, tienen un bonito tallado.
Diferentes fases de la fabricación de las madreñas.
En la siguiente fotografía se pueden ver los nombres que reciben las diferentes partes de la madreña.
En el exterior del museo hay una estatua de bronce en la que esta representado un artesano de madreñas
La madera ha tenido y tiene importancia en Asturias y podemos encontrarla en diferentes construcciones como hórreos y paneras, Los muros maestros suelen ser de piedra pero los divisorios van a menudo construidos con un entramado de castaño o avellano cubierto con barro o cal, conocido como cebatu.
Muebles y utensilio populares son hechos con madera, Los principales muebles en madera son: Escañu, Tayuelo, Arca, Masera, Espetera, Vasar, Alacena y Truviezu.
Las tallas de madera en forma de rosetas adornan muchos hórreos.
Los utensilios de madera que podemos encontrar, tenemos, Zapicas, Xarres, cuencos, Escudiechas, Salpimenteru, etc.
El museo es modesto aunque de la madreña creo que se puede encontrar toda la infamación que uno demande.
El uso de la madera en este tipo de calzado es uno de los mas extendidos por la Europa del norte y central. En España, la utilización de la madreña se limita geográficamente al norte, cuyas condiciones climáticas y orográfica la hacen especialmente práctica, siendo Asturias donde más profución y uso alcanzó.
Terminada la visita al museo nos fuimos al lugar donde íbamos a comer en la capital (Rioseco) del concejo de Sobrescopio.
La razón de visitar este restaurante fue debido, a parte de sus buenos productos que ofrece, es uno que asa el cordero a la estaca.
En la fotografía unos corderos troceados asándose a la estaca.
En la fotografía Jandro dándonos toda clase de detalles del asado a la estaca. También Jandro durante todos los trayectos de autobús nos deleito con anécdotas, explicaciones y características sobre la zona que pasábamos etc. etc.
La comida estuvo compuesta de entrada chorizos de la zona, trucha frita con jamón, fritos de bacalao, cordero a la estaca y cabrito guisado con patatas, postres variados. La comida estuvo regada de vino y sidra a voluntad.
Después de comer fuimos a visitar la Casa del Agua que estaba en el mismo pueblo a menos de 100 metros del restaurante.
La Casa del Agua se inauguró el 30 de junio de 2002 y es uno de los Centros de Interpretación del Parque Natural de Redes. El agua es el principal protagonista del Parque, no sólo por su abundancia sino también por su calidad, modelando la fisonomía de Redes y dando vida a sus habitantes
A través de sencillos e interactivos paneles, se da información a los visitantes sobre diferentes aspectos relacionados con el agua, como su composición química, su distribución en el Planeta o el ciclo del agua.
Dentro del sistema expositivo de la Casa del Agua, también se pone de relieve, de una manera amena y didáctica, el papel del río Nalón y de los Embalses de Tanes y Rioseco en la producción de energía eléctrica y en el abastecimiento de agua de calidad a la zona central de Asturias. A través de una maqueta, se explica el funcionamiento reversible de la Central Eléctrica de Tanes, de tal modo que por el día el agua pasa del embalse de Tanes al de Rioseco para producir energía, pero de noche, aprovechando que la demanda y el coste de la energía son menores, el agua es bombeada desde el embalse de Rioseco al de Tanes
En el siguiente panel se explica el diferente uso que se da al agua, tanto para sencillos instrumentos para ahuyentar animales, molinos hidráulicos, Generadores de corriente, mazo para fraguas, Lavaderos, piedras de afilar, etc
En esta instantánea podemos ver un mazapilas, (instrumento para ahuyentar animales), un pequeño chorro de agua llena un cuenco del balancín, este por el peso del agua va bajando hasta que llega a un punto que libera el agua y automáticamente golpea la chapa que tiene en el otro extremo y con el ruido los animales se espantan.
Terminada esta visita volvimos hacia el Entrego donde después de visitar un complejo hostelero, en el que se pueden ver 6 hórreos a cual más bonito, los tienen preparados como habitaciones con todo el confort moderno.
Luego antes de cenar fuimos a tomar unos culines de sidra y ya en el restaurante cenamos, unas navajas con langostino, saquitos de marisco (Pasta brie rellena), calamares fritos, cebollas rellenas, callos y tres diferentes postres. Vino y sidra a voluntad. Por supuesto quines quisieron café y copa.
Se hizo tarde así que de vuelta al hotel aproximadamente hacia la 01-30, algunos todavía tuvieron fuerzas para pasear por la zona de movida de Gijón.
El lunes la salida iba a ser a las 11-30 ya que solo íbamos a Oviedo, visitar la ciudad y sus monumentos, una vuelta por el Boulevard de la Sidra, comer en Tierrastur y vuelta para casa.